
Esta es mi última entrada por aquí. O sea que entraron por la salida… o a la bifurcación del hoy que me precede. O yo que sé. Un blog es así y no hay que dar explicaciones.
La vida es así y tampoco hay que dar demasiadas explicaciones. Nadie entiende las explicaciones. Nadie entiende absolutamente nada y eso está bueno. Si entendieran se acabarían todas las desgracias del mundo y no me parece que el mundo esté preparado para la felicidad… no todavía.
Así que me voy despidiendo de nadie y de todos. Indistintamente. De ahora en más, iré saltando de blog en blog hasta que me muera o hasta que pueda y seguiré estando en todos lados y en ninguno para aparecer cuando se me cante la gana y sólo ante quien yo quiera. Si quiero.
Pero antes, si se quedan unos segundos y confían, les concederé un deseo. Sólo hagan clic aquí y larguen ese deseo atragantado. Si no quieren, entonces no hagan clic donde dice hagan clic y sigan su camino.
Ustedes eligen. Creer o no creer es parte de la decisión que tomen. Reírse o enojarse es un reflejo condicionado. Háganse cargo. Demasiado trabajo me ha costado creerlo a mí, como para que ahora tenga que convencerlos a ustedes.
Y me fui.
Imágen de amolife.com: Bright World of Children
“Para hacer cumplir las mentiras del presente, es necesario borrar las verdades del pasado”. George Orwell
15/12/09
Amigos, no amigos, conocidos, desconocidos… Gentes:
31/08/09
Cosas que pasan…
Esta vez no habrá errores de interpretación. Esta vez declaro que he decidido no jugar ni disfrutar ni compartir nada más en este bonito espacio virtual llamado “blog personal”.
Esta vez es hoy, aquí y ahora. Y ahora, aquí y en este instante de mi hoy, siento que estoy en el lugar equivocado y me voy.
Tampoco daré explicaciones. El final es siempre el final.
A mis amigos bloggeros, a los que aprendí a querer y quiero, les dejo la puerta abierta de la hermosa eternidad…
Abrazo garabato.
PD. Lo de España sólo fue el deseo de mutar.
28/08/09
Un viernes en diferido
Finalmente atrapé un viernes... Hoy es viernes. El país se cae a pedazos y yo cazando viernes.
Justamente de eso te quería hablar… No, de los viernes no. De que me voy, hombre… Mejor dicho que, desde hoy, voy a empezar a pensar que me voy. Voy a levantarme con la misma sensación de lejanía y me durará todo el día. Voy a preparar mis cosas sin apuro. Disfrutando. Y cada día será un día menos que falta o un día más que se acerca. No se. Lo que sí es un hecho, es que me voy.
Hace 4 años que lo digo: ¡¡Quiero irme!! Pero no. Primero fue que recién llegábamos, que era muy pronto y lo entendí. Luego fueron mis padres, decías que estaban viejos, que no iba a estar tranquila, que seguro me volvería y no se cuantas cosas más que ni se me cruzaban por la cabeza. Te pedí que lo intentáramos y me dijiste que mi niña tenía que terminar el colegio. Entonces te dije que igual me iba. Que ella era grande y podía elegir.
Por un tiempo y sólo para conformarme, buscaste atajos. Lugares que contemplaran todas tus dudas y alimenté la idea de que pronto llegaría el día. Siempre hablé de quedarme en Argentina. Siempre hablé de empezar en un lugar cualquiera que se pareciera un poco más a nosotros. Pero no. Mi hija y mis padres era tu miedo. Pasó el tiempo, las cosas se complicaron, la economía hogareña pasó a ser una insurrección cotidiana y no abordé más el tema. No teníamos ni para el colectivo, esa es la verdad. Después me quedé casi ciega y el resto ya lo he contado mil veces. Me parecen como 20 y fueron 4 años. Por eso, hoy te lo vuelvo a decir y es definitivo. Me voy. Nos vamos...
Se, cuando me operé la primera vez, que hubo momentos en que ustedes pensaron que un día no regresaría de hacer las compras. Que me iría. Me veían cada vez más ausente, más triste, no querían que mirara televisión ni que lea los diarios. Eso me lo dijiste la mañana que te levantaste y me encontraste llorando en la cocina. Argentina va a cambiar, la gente se va a dar cuenta, decías… ¿de qué se va a dar cuenta la gente? si repiten todo lo que dice la caja boba, si no les importa. Y vos insistías que no, que la gran mayoría no era así…
Y el tiempo pasó y todo sigue peor. Mi niña terminó el colegio y mis padres ya no me necesitan ¿Qué más tengo que esperar? ¿Qué más tengo qué hacer para que te des cuenta?
Me voy, amor, han despejado el camino y me voy…
Fin del novelado bajón.
Y agrego en el día de la fecha que de de aquel viernes no ha quedado nada.
No pude irme del país en ese momento exacto en que escribía. No me salió.
No obstante, lo bueno de escribir estas naderías es que se suceden los cambios que uno demanda de la forma más inmediata y absurda. Convengamos, que el Universo responde al toque mandando cualquier verdura y siempre funciona. Así de matemático. A veces uno lo pide todo mal de puro atropellado que es y otras directamente no lo toman en serio… porque señores, la única mudanza que hice fue de blogs. De blogger a Templates esa es la real realidad. Y estoy contenta igual.
“…El Universo recibió mi canto y se comunicó con el guía espiritual que atiende mi causa y así garantizar la viabilidad de mi solicitud. El guía, cansado de mi abandónica intrascendencia, miró con desgano el formulario celestial y comentó por lo bajo: no le den bola porque no sacó todavía el pasaporte. Lo único que quiere es joder. Está aburrida, ¿me puedo retirar? El Universo molesto por la respuesta de mi rebelde ángel le aplicó un apercibimiento y le ordenó que atienda de inmediato mi reclamo. A todo esto, yo ni enterada seguía pensando que me quería ir a la mierda.
El guía espiritual, más conocido como “ángel de la guarda dulce compañía no me desampares ni de noche ni de día”, recontra repodrido de trabajar horas extras debido a mis infinitos e indescifrables pedidos de auxilio, decidió, como hace siempre, mandarme cualquier verdura. Y así lo hizo. Cosa que le agradezco, pues nunca me termino de decidir por nada.”
Así las cosas…
24/08/09
De animal a animal... ¡Te amo Mix!
Mix cumple 7 meses y le regalamos un blog:
http://migatomix.blogspot.com/
Estás invitado a la fiestita
¡¡Hay carne picada para todos!!!
22/08/09
20/08/09
Esperando a Viernes...
Llevo horas buscando cosas que jamás encuentro… por ejemplo: lo que hice ayer. Mañana buscaré lo que hice hoy, pasado, lo de mañana y el tiempo transcurrirá mimetizándose entre mis objetos perdidos para seguir perdido, como se me ha perdido hoy y también ayer; digamos siempre… Permanentemente digo que el tiempo y el espacio sólo son válidos como concepto. Razón por la cual, tomo conocimiento de su “no existencia” justo en el momento que desaparecen. Así y todo, juraría haber estado en ese mismo “tiempo espacio” que “no existe”, “existiendo” irremediablemente a pesar de que bien podría ser que yo tampoco “exista”. Claro que si me pellizco duele, entonces digo: “ergo existo” y ya me olvidé lo que te estaba diciendo, pucha…
Tengo la leve sospecha de estar perdiendo la memoria. Aunque ahora recuerdo perfectamente que lo del tiempo y el espacio me lo aprendí de memoria, por eso lo repito y repito totalmente convencida que, de verdad, sólo son válidos como concepto… habría que definir que entiende mi mente por concepto y a lo mejor lo de “existir” termina siendo un error semántico.
Pero no, lo mío es más grave, alguien igual de humano debe estar pasando por este mismo trance… seguramente el básico programa genético se ha alterado en mi infancia y me convertí en algo que “no existe” ni queriendo. He revisado todo el árbol genealógico, a la par que desandaba mi vida para recomponer la mala imagen de mi “existencia”, que el estúpido de mi ego “cree conocer” y donde me descuido remacha. De algún lado ha sacado esa parva de disparates que casi han destruido mi autoestima. ¿Quién no ha sido víctima de la mala prensa alguna vez?, pero seguir con esa cantinela… ¿A quién puede servirle? Pues, así de estúpido y perverso es mi ego.
Pero no. Hoy me tomó el “pero” que invalida… Si, sí, “pero no”… Lo cierto es que sigo sin encontrar nada. Antes no veía y decía que el problema era por la vista. Ahora veo. Veo como los objetos inanimados me cambian las cosas de lugar para que yo siga perdiendo el tiempo ese que “no existe”. Lo bueno es que a pesar “de”... puedo volver a realizar todo de la misma manera como si nunca antes lo hubiese hecho. Y ahí entro de lleno en el plano de la boludez total. Pues, mientras pienso todas estas cosas, sigo haciendo lo mismo que ayer perdí y que seguramente perderé mañana, si se me ocurre abandonar la silla e irme a dormir en este precioso instante…
Creo que he descubierto que no tengo problemas de memoria, sino de atención. Lástima que no me acuerdo en que estaba pensando ayer cuando hacía lo que no puedo encontrar ahora. ¡Momento!. ¡Claro que me acuerdo! Seguía conversando en mi mente con la autora del blog “ella no soy yo”, le contestaba a falangista aburrido en el suyo, probaba unos logos y calendarios nuevos, copiaba los códigos de un menú de gema y trataba de cambiarle los colores a otro de Listamatic2, subía algunas imágenes a un blog que no es mío y leía la nota de la nación sobre el impuesto a la tecnología, etc., etc., etc., TODO en ese tiempo y espacio que “no existe” y que, dada su persistente “inexistencia”, termino cada día con la sensación de haber hecho "tanto" sin tener ninguna prueba de nada.
En síntesis, mientras escribo estás naderías me doy cuenta que no es viernes, que viernes es mañana, o sea que hoy es jueves, aunque para mí siga siendo miércoles, que son las 4 de la mañana y ya se acostaron todos, que llueve porque el gato acaba de entrar y maulladamente grita: ¡no me secaste mami!, que no saqué la basura y seguro me olvidaré otra vez de sacarla, que se terminó el día y ni me acuerdo lo que hice, en fin…. Mi vida es así. Todo el tiempo es así. Así ha sido siempre. Estoy, pero no estoy. Simplemente Soy.
Esas cosas que no son cosas, che…
Traje algo:
En El arte de soñar, don Juan le dice a Carlos Castañeda: "Gastamos la mayor parte de nuestra energía sosteniendo nuestra importancia... Si pudiéramos perder parte de esa importancia, nos sucederían dos cosas extraordinarias. Una, liberaríamos la energía que se mantiene atada alimentando la idea ilusoria de nuestra grandeza; y dos, nos proveeríamos de suficiente energía para... vislumbrar la grandeza real del universo".
"
La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad... con despreocupación, con armonía y con amor.
Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor, creamos éxito y buena fortuna con gran facilidad.
Un ser integral conoce sin viajar, ve sin mirar, y realiza sin hacer. "
Lao-TSE
"
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino."
Brihadaranyaka Upanishad IV.4.5.
"
Con el tiempo, llegas a ver que todo lo que está fuera de ti es un reflejo de tu propio pensamiento.
Eres el narrador de la historia, el proyector de todas las historias, y el mundo es la imagen proyectada de tus pensamientos."
Katie Byron
“Puedes empezar ahora mismo a sentirte sano, a sentir cómo prosperas, puedes empezar a sentir el amor que te rodea… aunque no esté ahí. Y lo que ocurrirá es que el universo corresponderá a la naturaleza de tu canto. El universo corresponderá a la naturaleza de ese sentimiento interior y se manifiesta porque así es como te sientes.”
Michael Beckwith
16/08/09
Se me acabaron los viernes...
“Para Ortega, la vida es la verdadera realidad radical, de la que surge cualquier problema que pueda ser relevante y cualquier sistema filosófico posible. Para cada ser humano, la vida toma una forma concreta y determinada, que se construye a sí misma de acuerdo a diferentes circunstancias (o perspectivas que la vida toma para cada uno). De hecho, la vida es una realidad radical y última; más aún: ella tiene en sí misma su propia finalidad, y no hay realidad alguna que pueda trascenderla. Por ello, la vida de cada ser humano es, para él, su propia finalidad y debe entregarse a su elucidación si desea salvarse a sí mismo...”
- Ayyyy, ¡Qué linda nena! Ahhhhh ¡¡Parece una muñequita!! Cuchi, cuchi… ¿Cómo te llamás, queridita?
-Analía
-Oh, ¡Qué lindo nombre! Ohhhhhhh ¡Y qué de rulitos! Ahhhhhh ¿Cuántos años tenés, queridita?
-Tres
-¡Ayyyy! ¡¡Qué divina!! ¡Y qué cachetitos más gorditos! Mmmmm ¡qué rico! ¡Me los como! mmmmm ¡qué ricurita! ¿Y qué vas a ser cuándo seas grande, queridita?
-Fumar y tener un coche enorme
-¿eh?
O sea…
No voy a entrar en los pormenores que surgen al cruzar la trastienda de interminables anecdotarios familiares… sólo diré que a mi nada de lo que hablan me ha parecido gracioso. Nunca. Tampoco demasiado coherente…
“La historia es la realidad del hombre. No tiene otra. En ella se ha llegado a hacer tal y como es. Negar el pasado es absurdo e ilusorio, porque el pasado es “lo natural del hombre que vuelve al galope”. El pasado no está ahí para que lo neguemos, sino para que lo integremos.” José Ortega y Gasset
O sea bis…
Intercambiando opiniones con Octavio, recordé algunos libros que tengo adormilados en mi biblioteca. No están allí para volver a leerlos ni los he cargado en cada una de mis mudanzas porque son reliquias de museo. No. En ellos tengo marcado lo que me marcó a mí en el momento que los leí. Esa metodología de arruinar libros fueron las únicas pistas que le dejaba a mis mañanas. “Algún día, pensaba, tendré que volver a revisar este presente mal aspectado y necesitaré contar con algo concreto fuera de cualquier trampa de mi memoria”.
Sintetizando, luego de la visita de Octavio, lo que me llegó fue el nombre del libro de Aldous Leonard Huxley: “MoKsha”. Lo busqué, y en él estaba subrayado lo siguiente:
(…)
La historia del consumo de drogas constituye uno de los capítulos más curiosos y también, a mi juicio, más significativos de la historia natural de los seres humanos. Los hombres y mujeres han buscado –y hallado puntualmente- en todas partes y en todos los tiempos, los medios para tomarse unas vacaciones que los sacaran de la realidad de su existencia generalmente tediosa y a menudo muy desagradable. Unas vacaciones fuera del espacio, fuera del tiempo, en la eternidad del sueño o el éxtasis, en el cielo o el limbo de la fantasía visionaria. “En cualquier parte, en cualquier lugar situado fuera del mundo.”
(…)
El hombre primitivo exploraba con minuciosidad realmente asombrosa todas las vías farmacéuticas que permitían evadirse del mundo, nuestros antepasados no dejaron prácticamente ningún estimulante, alucinógeno o estupefaciente natural sin descubrir. La necesidad es la madre de los inventos; el hombre primitivo, al igual que su descendiente civilizado, experimentaba una necesidad tan urgente de evadirse ocasionalmente de la realidad, que la invención de las drogas le fue en verdad impuesta.
Todas las drogas existentes son traicioneras y dañinas. El cielo en el cual introducen a sus víctimas no tarda en convertirse en un infierno de enfermedad y degradación moral. Matan primeramente el alma y después, al cabo de pocos años, el cuerpo. ¿Cuál es el remedio? “La prohibición”, responden a coro todos los gobiernos contemporáneos. Pero los resultados de la prohibición no son alentadores. Los hombres y las mujeres experimentan una necesidad tan apremiante de tomarse vacaciones circunstanciales respecto a la realidad, que casi no repararán en medios para procurarse la vía de evasión. Lo único que justificaría la prohibición sería el éxito. Pero no tiene éxito y, dada la naturaleza de las cosas, tampoco puede tenerlo. La forma de evitar que la gente beba demasiado alcohol, o se haga adicta a la morfina o la cocaína, consiste en suministrarle un sustituto eficiente pero sano de estos venenos deliciosos y (en el actual mundo imperfecto) necesario. El hombre que invente dicha sustancia se contará entre los benefactores más insignes de la humanidad sufriente.
(…)
O sea, tres...
Huxley, siempre me ha parecido brillante, sin embargo, nunca me terminaron de cerrar sus trabajos. Marcaban errores muy significativos y a la vez parecían razonamientos perfectos. Le llamaba “sofistero” porque lo veía partir generalmente de un sofisma y por tal razón nunca la idea original cerraba por completo.
Claro que mi formación académica era abismal comparada con el autor que menciono y entendía que solamente a un garabato arrogante se le podía ocurrir cuestionarlo. Así y todo, lo hacía. Así y todo, aún hoy, siguiendo en la misma línea de brutalidad y arrogancia, lo cuestiono.
El error de Aldous Huxley fue estar convencido de la necesidad de evadir la realidad. Y la necesidad es el error. Esa necesidad no es real. Ha sido inducida por intereses ajenos al individuo y mezquinos por defecto. Si yo amo mi realidad la necesidad desaparece. Si la acepto y valoro tal y como Es no necesito ninguna otra cosa. Si amo lo que soy puedo mejorarme y reinventarme cuantas veces quiera. Si me resisto, si no me quiero, si pretendo otra realidad para mí fuera de lo que tengo o soy, pues nunca tendré nada ni seré nada y mi ser desaparecería quedando únicamente la necesidad. Una necesidad que no me pertenece, sino que me ha sido impuesta. Y blablablabla….
Algo así. No me den bola. Por fin puedo decirle a un inglés que los últimos diez años de su vida los vivió drogado al reverendo pedo.
Nuestra alma no es de este mundo. Esa es una realidad irrefutable. Entonces, ¿Qué tal si empezamos a ver la vida desde otra perspectiva? Digo, no sé… tomarnos la eternidad para pensarlo y después ver. Total, ¿qué apuro hay?
VIDEO: La verdad detrás del espejo
http://lacasadelgarabato.blogspot.com/
12/08/09
De profesión: viento en contra. Especialidad: garabato.
Aquí adentro es muy angosto. Me siento apretada y conste que no lo he dicho hasta ahora, sólo para no parecer más ridícula de lo que soy.
Hoy le digo a mis blogs que ellos son la materialización de mi alma integrada. Todo lo que soy o no soy, puede visualizarse haciendo clic por aquic o por allic. La idea en sí, no ha sido producto del exhibicionismo coercitivo de mis nadas, ni ha pretendido instituir públicamente mi derecho irrenunciable a la vulgaridad, como tampoco he querido alimentar un sentimiento de grandeza o importancia ilusoria… nada de eso. Mi comodidad excede todos los límites conocidos. Digamos que la cosa es más simple. Esto salió así. Punto. Se fue dando, coma. Un día apareció un zurdo pelotudo criticando mi blog cien garabatos y mi curiosidad hizo el resto.
Nadie puede ser tan imbécil sin una razón, pensé, y la verdad es que la razón que encontré sólo justificó la ingenua imbecilidad colectiva que nos caracteriza. A todos. Y aclaro, esto no me pasa porque no soporte a los zurdos, mi ex lo era, algunos amigos, familiares, conocidos, etc., lo que sí me altera a veces es el pelotudo propiamente dicho. El voluntarioso que te ningunea sólo porque alguien le dijo que ser zurdo es sinónimo de culto.
Pero no, no es este el origen de mi entrada poco triunfal. Más bien, entré porque me extrañaba. Así de simple también. Ya que, como ha sido en la real realidad de la historia de mi vida, todo lo que he sido, soy y seré, es y será para estar conmigo, siempre, pasa que antes no lo sabía...
Sigamos. Soy cómoda ya lo he dicho, por tanto, el autoengaño me agota, mentir me estresa, fingir me desanima y producirme es, además de caro, insostenible. Así que ahora que he recuperado la vista voy a seguir jugando pero en vivo y en directo. Al desnudo. En crudo. Como salga. Y si me río mejor.
¿Por qué esta agresividad? se preguntará el que está empotrado a la izquierda o ¿por qué tanta ordinariez? quien se ha estacionado demasiado a la derecha. Y bueno, porque sí. Porque no quiero ser de otra manera. Porque esto que se llama blog soy yo y voy a disfrutarme tal y como me he creado. Porque me reciclé. Me inventé. Porque por fin, y bien suelta de cuerpo, se me antoja decir que me gusto, que me quiero, que así está todo bien y que no quiero otra cosa. Que de ahora en más todo lo que haga es y será ineludiblemente mío. Único. Mi mundo, virtual, real, intergaláctico, delirante o yoísmo total. Da igual. Que no voy a respetar ninguna regla gramatical. Que no me importa si lo que me importa no te importa. Que finalmente estoy acá y eso sí es importante. Que vaya si lo es. Y que… que… que… ¡¡Gracias Octavio!!
Ven, dijo mi alma escribamos versos para mi cuerpo (pues somos uno), a fin de que, si vuelvo invisiblemente después de la muerte, o si mucho, mucho tiempo después, en otras esferas, dirijo allá otra vez mis cantos a un grupo de compañeros, (adaptándolos a la tierra, árboles, vientos, olas tumultuosas) pueda yo siempre conservar una sonrisa de alegría, reconociendo eternamente mis versos – pues aquí y ahora, firmo por el alma y por el cuerpo, y pongo ante ellos mi nombre.
WALT WHITMAN
09/08/09
Vení y mirá lo mismo que yo veo...¿Qué? ¿No es viernes hoy?
En casa todo ha cambiado. Se respiran otros aires. Amanecen horizontes nuevos y hasta pareciera ser que ninguno de nosotros volverá a ser quien era… y eso es casi como decir: ¡ha sucedido un milagro!
-¿En qué pensás?
-Hola, te escribo desde España…
-¿Eh?
- Sí, desde la ciudad española de Claragoza, te escribo completamente seducida por el efecto asombroso del clima mediterráneo…
Y se ríe tierno…La primera vez, él no esperaba esa respuesta y quedó tildado. Ahora la busca a toda hora. Se ha convertido en algo sumamente divertido. O demasiado tonto…
Supongo que debe haber sido muy difícil convivir con alguien que no puede ver…
Sí. En casa es definitivamente imposible no sentirse feliz. La casa se ha iluminado. Esa es la mejor explicación y la más dotada de hermosura. Tampoco ahora está en mi ánimo desperdiciar los efímeros instantes. Llegó el momento de salir afuera y mi afuera, señores, aunque ustedes no lo crean, ha sido filosóficamente acondicionado por mi paciencia de garabato ciego... Afuera, sólo la libertad.
Viene a mi memoria un viejo relato del libro “La isla” de Aldous Huxley, en él, “los mynah” son graficados como pájaros enormes y parlanchines, de alas con las puntas blancas, pico anaranjado con un manchón implume, amarillento, debajo de cada ojo, barbas color canario que le cubren los costados y la parte trasera de la cabeza con una gruesa peluca de carne desnuda. Según describe Huxley, los mynah son como la luz. No pertenecen a nadie…
–Atención –comenzó a llamar de pronto una voz, y fue como si un oboe se hubiese vuelto de pronto capaz de pronunciación articulada–. Atención –repitió con el mismo tono alto, nasal y monocorde.
– ¿Quién está ahí?
El pájaro inclinó la cabeza y lo miró primero con el ojo derecho y luego con el izquierdo. Después abrió el pico anaranjado, silbó diez o doce notas de una pequeña melodía en escala pentatónica, hizo un ruido como de quien tiene hipo y, en una frase canturreada, do sol do, dijo: "Ahora y aquí, muchachos; ahora y aquí, muchachos."
–Atención. Ahora y aquí, muchachos –repitió el pájaro una vez más, y bajó aleteando de su percha en el árbol muerto y se posó en el hombro de la niña.
– ¿Por qué dice esas cosas?
–Porque alguien se las enseñó –respondió la chiquilla con paciencia. ¡Qué burro!, parecía insinuar su tono.
– ¿Pero por qué le enseñan esas cosas? ¿Por qué "Atención"? ¿Por qué "Ahora y aquí"?
–Bien... –Buscó las palabras correctas para explicar lo evidente a ese extraño imbécil. – Eso es lo que uno siempre olvida, ¿no es así? Quiero decir, uno olvida de prestar atención a lo que sucede. Y eso equivale a no estar ahora y aquí.
–Y los mynah vuelan de un lado a otro recordándolo... ¿es eso?
La niña asintió. Por supuesto, era eso. Hubo un silencio…
Así las cosas… mi memoria se ha activado y no aguanto tanta cosquilla. Un nuevo spam invade pletóricamente mi monotonía.
Y ya que estamos, permítanme decirles que Argentina ha entrado de lleno en el plano de lo absurdo, que lo que se ve no se condice con lo que se escucha y mucho menos con lo que se hace. Que así no. Que basta. Que pisemos la pelota y termine el campeonato de la absurdéz ya. Aquí y ahora.
Señores, un buen lugar para comenzar otro juego más normal es la cocina de nuestra casa…
"Atención".
"Ahora y aquí, muchachos”
“Ahora y aquí."
…Y nuevamente se apaga la computadora.
VER VIDEO:
Nada es imposible
¡¡Feliz día para vos también!!



